Aparecen con el testigo
y, por su seguridad, le obligan a que detenga inmediatamente el vehículo en cuanto las condiciones de circulación lo permitan. Apague el motor y no lo vuelva a arrancar. Contacte con un Representante de la marca.
Aparecen junto con el testigo para informar de debe conducirse con mucha precaución hasta un concesionario autorizado a la mayor brevedad posible. No respetar esta preconización podría provocar daños en su vehículo.