Su vehículo ha sido concebido con la voluntad de respetar el medio ambiente a lo largo de su vida, tanto en la fabricación como en la utilización y hasta finalizar la vida del vehículo.
El consumo de carburante está homologado conforme a un método estándar y reglamentario. Idéntico para todos los constructores, permite comparar los vehículos entre sí. El consumo en uso real depende de las condiciones de uso del vehículo, de los equipamientos y del estilo de conducción. Para optimizar el consumo, consulte los consejos indicados a continuación.
Según el vehículos, usted dispone de diferentes funciones que le pueden ayudar a reducir su consumo de carburante:
Los motores diésel incorporan un sistema de inyección que no permite sobrepasar un determinado régimen del motor cualquiera que sea la velocidad seleccionada.
Este sistema reduce el consumo de carburante y la emisión de gases de efecto invernadero.
El sistema se activa automáticamente al arrancar el vehículo. Cuando está circulando, el sistema detiene el motor (estado stand-by) si el vehículo se para (atasco, semáforos, etc.).