El consumo de carburante está homologado conforme a un método estándar y reglamentario. Idéntico para todos los constructores, permite comparar los vehículos entre sí. El consumo en uso real depende de las condiciones de uso del vehículo, de los equipamientos y del estilo de conducción. Para optimizar el consumo, consulte los consejos indicados a continuación.
Según el vehículos, usted dispone de diferentes funciones que le pueden ayudar a reducir su consumo de carburante:
Los motores diésel disponen de un equipo de inyección con regulador electrónico que no permite sobrepasar un determinado régimen del motor, cualquiera que sea la velocidad seleccionada.
Hasta los 1.500 km, no rebase las 2.500 r. p.m. o los 90 km/h aproximadamente en la marcha más elevada. Después de dicho kilometraje podrá circular a mayor velocidad, pero sólo a partir de unos 6.000 km podrá obtener del vehículo las máximas prestaciones.
Durante el período de rodaje, no acelere con brusquedad con el motor frío ni haga girar el motor demasiado deprisa.
Cumpla con la legislación local del país en el que se encuentre. Es importante tener en cuenta que el hecho de no respetar los reglamentos en vigor puede hacer que el propietario del vehículo infrinja la ley.
Principio de funcionamiento
El reactivo está destinado para los motores diésel equipados con el sistema SCR (reducción catalítica selectiva). La utilización de reactivo reduce la cantidad de óxidos de nitrógeno en los gases de escape.